En muchos departamentos de RRHH, la formación online se ha convertido en una obligación más que en una herramienta estratégica. Se contrata una plataforma, se suben contenidos y se espera que el aprendizaje ocurra solo. Pero la realidad es otra: baja participación, abandono y poco impacto en el desempeño.
En este artículo analizamos por qué muchas plataformas elearning no conectan con la realidad del empleado y qué debería valorar RRHH para que la formación funcione de verdad.
El error de partida: diseñar formación sin contexto laboral
Uno de los fallos más habituales es pensar la formación como un producto estándar. Muchas plataformas elearning están diseñadas desde la tecnología, no desde el día a día del empleado.
El resultado es conocido: cursos largos, genéricos y poco alineados con las tareas reales. El empleado entra desde su puesto de trabajo, con interrupciones constantes, objetivos claros y poco tiempo disponible. Sin embargo, la plataforma le propone un modelo pensado para estudiar “cuando tenga tiempo”, algo que en la práctica no sucede.
Desde RRHH, esto se traduce en informes de progreso poco alentadores y en la sensación de que la inversión no está dando retorno.
Cuando la experiencia del empleado se queda fuera del diseño
La mayoría de plataformas prometen ser “intuitivas”, pero pocas entienden cómo aprende un profesional en activo. La experiencia del empleado suele verse afectada por varios factores:
- Accesos complejos o poco integrados con las herramientas corporativas.
- Contenidos que no se adaptan al nivel real ni a las funciones del puesto.
- Falta de aplicación práctica inmediata.
Por ejemplo, un responsable de atención al cliente que necesita mejorar su inglés para llamadas reales no obtiene valor de un curso genérico con ejercicios descontextualizados. Aquí es donde la plataforma deja de ser un apoyo y pasa a ser una carga más.
Este mismo problema aparece en enfoques de formación de idiomas donde se “entiende” el inglés, pero no se usa de forma relevante en el trabajo. En el post “Mi equipo entiende inglés, pero no se comunica: por qué ocurre y cómo solucionarlo desde dirección” se explica cómo la falta de contexto profesional puede bloquear resultados concretos al aplicar lo aprendido en tareas diarias.
Formación obligatoria vs. aprendizaje útil
Muchas plataformas elearning están pensadas para “marcar casillas”: completar módulos, superar tests y generar certificados.
Desde RRHH, esto puede servir para justificar que la formación existe, pero no para mejorar competencias reales. El empleado aprende rápido a cumplir, no a aplicar.
Un enfoque más eficaz es vincular la formación a situaciones reales: reuniones, correos, presentaciones o negociaciones. Cuando el empleado percibe utilidad inmediata, la plataforma deja de ser un trámite.
Si capacitamos en idiomas sin considerar cómo se conecta con el día a día, olvidamos lo que realmente importa: que el empleado aplique lo aprendido para comunicarse o resolver problemas concretos. Esto se aborda en “Formación en idiomas para empresas: cómo hacerla útil de verdad”, donde se exploran estrategias para alinear objetivos de RRHH con resultados palpables en la actividad laboral.

Tecnología sin acompañamiento: un binomio incompleto
Pensar que la plataforma lo resuelve todo es otro error común. La tecnología es una herramienta, no una solución en sí misma. Sin acompañamiento, seguimiento y adaptación, incluso la mejor plataforma pierde eficacia.
Desde RRHH, esto se nota cuando nadie revisa el progreso real, no hay feedback o los managers no están implicados. El empleado siente que la formación no importa a nadie más que al sistema que registra su avance.
Las plataformas elearning que mejor funcionan combinan tecnología con soporte humano: tutores, formadores o consultores que entienden el contexto de la empresa y ajustan el aprendizaje.
Indicadores que alertan de que la plataforma no funciona
Hay señales claras de que una plataforma no está conectando con el empleado, aunque “sobre el papel” todo parezca correcto:
- Altas tasas de abandono tras los primeros módulos.
- Formación completada, pero sin mejoras en desempeño.
- Feedback negativo o indiferente por parte de los empleados.
- Uso solo cuando RRHH insiste o envía recordatorios.
Detectar estos indicadores a tiempo permite replantear la estrategia antes de que la formación pierda credibilidad dentro de la organización.
Qué deberían ofrecer realmente las plataformas elearning para RRHH
Más allá de funcionalidades técnicas, una plataforma útil para RRHH debería:
- Permitirse personalizar rutas formativas por perfiles y roles.
- Integrarse en la rutina laboral en lugar de competir con ella.
- Facilitar contenidos prácticos aplicables desde el primer día.
- Ofrecer datos que ayuden a tomar decisiones, no solo justificar horas.
Cuando la plataforma se convierte en un aliado del negocio y del empleado, la percepción de la formación cambia por completo.
Las plataformas elearning pueden ser una gran oportunidad o un obstáculo silencioso. Todo depende de si entienden o no al empleado al que van dirigidas. Para RRHH, el reto no es contratar más tecnología, sino elegir soluciones que aporten valor real.
Si estás replanteando la formación en idiomas en tu empresa y buscas un enfoque práctico, adaptado y alineado con la realidad laboral, en ALOS podemos ayudarte a diseñar soluciones a medida. Contacta con nosotros para hablar sobre formación que realmente impulsa resultados.
Preguntas frecuentes
Porque se diseñan sin tener en cuenta el contexto real de trabajo del empleado. La falta de relevancia y aplicación práctica reduce el compromiso.
Analizando si la formación impacta en el desempeño diario, no solo en ratios de finalización o certificados emitidos.
Sí. Necesita personalización, seguimiento y contenidos alineados con situaciones reales de comunicación profesional.




