En muchas empresas, presentar resultados o defender un informe en inglés genera más tensión que el propio contenido. No suele ser un problema de datos, sino de cómo explicarlos con seguridad y de forma comprensible. En este artículo aprenderás a preparar presentaciones e informes en inglés orientados a empresa, evitando errores habituales y mejorando la claridad del mensaje ante equipos, clientes o dirección.
El reto real de presentar en inglés en entornos corporativos
En el contexto empresarial, el inglés no se utiliza para demostrar nivel, sino para comunicar decisiones, resultados y conclusiones. Sin embargo, muchos profesionales se centran en el vocabulario y descuidan la estructura del mensaje. Esto provoca presentaciones poco claras, excesivamente leídas o difíciles de seguir.
El problema se acentúa en informes anuales, reuniones con clientes internacionales o comités regionales, donde el tiempo es limitado y el mensaje debe ser directo. Saber inglés no es suficiente: hay que saber presentar información en inglés.
Diferencias entre presentar datos y contar un mensaje
Uno de los errores más comunes es trasladar una presentación en español al inglés de forma literal. En inglés corporativo, la lógica suele ser más directa y menos retórica. Se espera que el mensaje vaya al punto clave desde el inicio.
Por ejemplo, en lugar de introducir todos los antecedentes, es habitual empezar con la conclusión principal y luego justificarla con datos. Este enfoque facilita la comprensión y transmite seguridad, incluso cuando el nivel de inglés no es avanzado.
Cómo estructurar una presentación de resultados en inglés
Una buena estructura reduce la carga lingüística y ayuda a mantener el control del discurso. En presentaciones empresariales en inglés, suele funcionar bien un esquema claro:
- Contexto breve: por qué se presentan estos datos.
- Mensaje principal: resultados clave o conclusiones.
- Soporte: cifras, comparativas o tendencias.
- Implicaciones: qué significa esto para el negocio.
- Siguiente paso: decisiones o acciones previstas.
Este orden permite al interlocutor entender el mensaje aunque no capte cada palabra. Para quien presenta, aporta seguridad y fluidez.
Para reforzar esta estructura, existen recursos prácticos como el libro «HBR Guide to Persuasive Presentations» de Nancy Duarte, que ofrece marcos claros para organizar mensajes ejecutivos y defender resultados con impacto. Aunque no esté centrado exclusivamente en el idioma, ayuda a entender cómo construir una narrativa empresarial sólida. Combinado con una buena preparación en inglés profesional, este enfoque permite presentar resultados con mayor claridad, seguridad y capacidad de persuasión.

Informes en inglés: claridad antes que complejidad
En los informes escritos ocurre algo similar. Muchas empresas creen que un inglés más complejo suena más profesional, cuando en realidad ocurre lo contrario. Frases largas, voz pasiva innecesaria y exceso de matices dificultan la lectura.
En informes corporativos en inglés se valora:
- Frases claras y directas.
- Párrafos cortos con una idea principal.
- Uso coherente de tiempos verbales.
- Terminología consistente en todo el documento.
Un informe claro reduce dudas, evita interpretaciones erróneas y ahorra tiempo a quien lo recibe.
Expresiones habituales para presentar resultados
Sin entrar en listas interminables, conviene tener interiorizadas algunas estructuras frecuentes. Por ejemplo, para introducir datos:
- “The main objective of this report is…”
- “Overall, the results show that…”
- “Compared to last year, we can see…”
Estas fórmulas no son sofisticadas, pero funcionan porque son naturales en contextos profesionales. Usarlas correctamente transmite fluidez y control del idioma.
El papel del inglés en la toma de decisiones
Cuando una presentación o informe se hace en inglés, no solo se evalúa el contenido. También influye en cómo se percibe al profesional y a la empresa. Un mensaje confuso puede generar dudas sobre los resultados, aunque los datos sean positivos.
Por eso, muchas organizaciones empiezan a trabajar el inglés no como un idioma genérico, sino como una herramienta específica para presentaciones, reuniones y reporting. En el blog de ALOS encontrarás contenidos sobre cómo mejorar la comunicación profesional en inglés en la empresa, que complementan este enfoque y ayudan a ganar confianza en situaciones reales.
Errores frecuentes que restan credibilidad
Algunos fallos se repiten con frecuencia en presentaciones e informes en inglés:
- Leer diapositivas palabra por palabra.
- Usar traducciones literales desde el español.
- Evitar conclusiones por inseguridad lingüística.
- Abusar de muletillas como “more or less” o “maybe”.
Estos errores no suelen ser graves, pero afectan a la percepción global. Corregirlos tiene un impacto directo en la eficacia de la comunicación.
Prepararse mejor sin memorizar discursos
Una buena preparación no implica memorizar frases. De hecho, esto suele generar más nervios. Lo más eficaz es dominar la estructura y las ideas clave, y apoyarse en expresiones funcionales.
Ensayar con el contenido real —no con frases genéricas— ayuda a ganar fluidez. También es útil anticipar preguntas y preparar respuestas sencillas en inglés, evitando improvisaciones forzadas.

Formación en inglés orientada a presentaciones e informes
Cada vez más empresas buscan formación específica para este tipo de situaciones. No se trata de subir un nivel general, sino de trabajar el inglés aplicado a presentaciones, reporting y comunicación ejecutiva.
Este enfoque práctico permite resultados más rápidos y una mejora visible en el día a día. Además, alinea el aprendizaje con necesidades reales del negocio.
Preguntas frecuentes
No necesariamente. Con un nivel intermedio bien trabajado y una estructura clara, se pueden hacer presentaciones eficaces y profesionales.
Sí. En contextos empresariales se valora la claridad. Un inglés sencillo y correcto suele ser más efectivo que uno complejo.
Preparando bien las ideas clave y no memorizando el texto. Tener claras las conclusiones reduce la presión lingüística.
En documentos clave, sí. Una revisión lingüística evita errores y mejora el tono sin cambiar el contenido.
Las presentaciones e informes en inglés en la empresa no dependen solo del nivel de idioma, sino de cómo se estructura y transmite el mensaje. Con un enfoque práctico y orientado a resultados, es posible comunicar con claridad y confianza en contextos internacionales.
En ALOS ayudamos a empresas a mejorar su inglés aplicado a presentaciones, informes y reuniones reales. Si quieres trabajar esta competencia con tu equipo de forma práctica y alineada con vuestro negocio, contacta con nosotros y te informamos sin compromiso.




